Por Luis Carvajal Nuรฑezย /
๐๐ฅ๐งร๐๐จ๐๐ข ๐ญ ๐๐ ๐ฒ
๐ข๐ฅ๐๐๐ก๐๐ฅ ๐๐ ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐ข ๐ฃ๐๐ฅ๐ ๐๐๐๐๐ก๐๐๐ฅ ๐๐ ๐ฉ๐๐๐: ๐๐ข ๐ค๐จ๐ ๐ง๐ข๐๐ ๐๐ข๐ ๐จ๐ก๐๐๐๐ ๐๐๐๐ ๐ฆ๐๐๐๐ฅ
๐๐๐๐๐ฆ ๐๐๐ก๐ง๐ฅ๐๐๐๐ฆ
๐๐๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐ฅ๐๐ ๐ญ: ๐๐ ๐ข๐ฅ๐๐๐ก๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐ข ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐๐ ๐ก๐ข ๐๐ฆ ๐จ๐ก ๐๐ฆ๐จ๐ก๐ง๐ข ๐๐ซ๐๐๐จ๐ฆ๐๐ฉ๐ข ๐๐ ๐งร๐๐ก๐๐๐ข๐ฆ, ๐๐๐ข๐๐๐๐ข๐ฆ, ๐๐ก๐๐๐ก๐๐๐ฅ๐ข๐ฆ ๐ข ๐๐จ๐ก๐๐๐ข๐ก๐๐ฅ๐๐ข๐ฆ; ๐๐๐๐๐๐ ๐๐ ๐ฉ๐๐๐ ๐๐๐๐ฅ๐๐ ๐๐ ๐๐ ๐ฃ๐ข๐๐๐๐๐ร๐ก.
๐๐๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐ฅ๐๐ ๐ฎ: ๐ฃ๐๐๐ก๐๐๐๐๐๐๐ร๐ก ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐๐ ๐ฌ ๐ข๐ฅ๐๐๐ก๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐ข ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐๐ ๐ฆ๐ ๐ฅ๐๐๐๐๐๐ข๐ก๐๐ก, ๐ฃ๐๐ฅ๐ข ๐ก๐ข ๐ฆ๐ข๐ก ๐๐ซ๐๐๐ง๐๐ ๐๐ก๐ง๐ ๐๐ข ๐ ๐๐ฆ๐ ๐ข. ๐ฃ๐๐๐ก๐๐๐๐๐๐ฅ ๐๐ฆ ๐ฃ๐๐ก๐ฆ๐๐ฅ, ๐ข๐ฅ๐๐๐ก๐๐ญ๐๐ฅ ๐ฌ ๐๐๐๐๐๐๐ฅ ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ ๐๐ข; ๐ข๐ฅ๐๐๐ก๐๐ฅ ๐๐ฆ ๐๐ฆ๐๐๐ก๐๐ฅ ๐๐จ๐ก๐๐๐ข๐ก๐๐ฆ, ๐ร๐ ๐๐ง๐๐ฆ ๐ฌ ๐ฅ๐๐๐๐๐ฆ ๐๐ ๐จ๐ฆ๐ข ๐๐๐ ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐ข.
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Antes de hablar de cuencas, zonas de vida, municipios, regiones de planificaciรณn, รกreas protegidas, reservas de biosfera, basura, aguas servidas, minerรญa, urbanizaciรณn o presupuesto pรบblico, hay que responder una pregunta sencilla: ยฟquรฉ significa ordenar un territorio?
Ordenar el territorio no significa ponerle colores a un mapa ni repartir terrenos como si fueran fichas. Significa decidir, con conocimiento, participaciรณn y responsabilidad, quรฉ puede hacerse en cada lugar, quรฉ no debe hacerse, quรฉ debe protegerse, quรฉ debe restaurarse, quรฉ actividades pueden convivir y cuรกles son incompatibles con la vida, el agua, la seguridad y el bienestar de la poblaciรณn.
El territorio no es una hoja en blanco. Antes de cualquier permiso, inversiรณn, carretera, urbanizaciรณn, hotel, mina, vertedero o industria, ya existe allรญ una historia natural y social. Hay agua que corre o se infiltra. Hay suelos que producen comida. Hay pendientes que pueden deslizarse. Hay caรฑadas que reclaman su cauce cuando llueve. Hay humedales que almacenan agua. Hay manglares que protegen costas. Hay bosques que regulan clima. Hay comunidades que viven, recuerdan, trabajan y dependen de esos lugares.
Por eso, cuando alguien dice que un terreno estรก โvacรญoโ, โimproductivoโ o โabandonadoโ, hay que preguntar: ยฟvacรญo para quiรฉn?, ยฟimproductivo segรบn quรฉ criterio?, ยฟabandonado por quiรฉn?, ยฟquรฉ funciรณn ecolรณgica cumple?, ยฟquรฉ agua sostiene?, ยฟquรฉ riesgo evita?, ยฟquรฉ comunidad depende de รฉl?
El ordenamiento territorial comienza cuando dejamos de mirar el suelo solo como mercancรญa y empezamos a verlo como soporte de vida.
๐ฃ๐๐๐ก๐๐๐๐๐๐๐ร๐ก ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐๐ ๐ฌ ๐ข๐ฅ๐๐๐ก๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐ข ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐๐: ๐ก๐ข ๐ฆ๐ข๐ก ๐๐ข ๐ ๐๐ฆ๐ ๐ข
Aunque muchas veces se usan como si fueran iguales, planificaciรณn territorial y ordenamiento territorial no significan exactamente lo mismo.
La planificaciรณn territorial es el proceso mediante el cual una sociedad, a travรฉs del Estado y con participaciรณn ciudadana, piensa su territorio, define prioridades, identifica problemas, organiza inversiones, proyecta escenarios y decide hacia dรณnde quiere orientar su desarrollo. Planificar es preguntar: ยฟquรฉ territorio tenemos?, ยฟquรฉ territorio estamos destruyendo?, ยฟquรฉ territorio necesitamos?, ยฟquรฉ riesgos debemos reducir?, ยฟquรฉ desigualdades debemos corregir?, ยฟquรฉ inversiones son prioritarias?
El ordenamiento territorial, en cambio, es la expresiรณn normativa, espacial y vinculante de esa planificaciรณn. Ordenar es clasificar el suelo, definir usos permitidos, usos restringidos y usos prohibidos; proteger zonas de recarga de agua; impedir urbanizaciones en รกreas inundables; reservar suelos agrรญcolas; delimitar zonas de amortiguamiento; reconocer รกreas protegidas; regular la expansiรณn urbana; ubicar correctamente infraestructuras sanitarias; y excluir actividades incompatibles en territorios frรกgiles.
Dicho de manera sencilla: la planificaciรณn piensa y organiza el rumbo; el ordenamiento establece reglas concretas sobre el uso del territorio.
La planificaciรณn dice: necesitamos proteger el agua, reducir riesgos, mejorar la vivienda, ordenar la ciudad, fortalecer la ruralidad, distribuir mejor la inversiรณn pรบblica.
El ordenamiento dice: aquรญ no se construye porque se inunda; aquรญ no se mina porque produce agua; aquรญ no se rellena porque es humedal; aquรญ no se urbaniza porque es suelo agrรญcola estratรฉgico; aquรญ se restaura porque fue degradado; aquรญ se puede construir, pero con lรญmites, drenaje, saneamiento y respeto a la capacidad del lugar.
Sin planificaciรณn, el territorio se convierte en improvisaciรณn. Sin ordenamiento, la planificaciรณn se queda en discurso.
๐๐ ๐๐ฆ๐๐๐ก๐๐๐ร๐ก ๐๐ ๐๐จ๐ก๐๐๐ข๐ก๐๐ฆ: ๐๐ ๐๐ข๐ฅ๐๐ญร๐ก ๐๐๐ ๐ฃ๐ฅ๐ข๐๐๐๐ ๐
Todo territorio cumple funciones. Algunas son visibles y otras no. Un valle agrรญcola produce alimentos. Una montaรฑa boscosa produce agua. Un humedal amortigua inundaciones. Una caรฑada conduce escorrentรญas. Un manglar protege costas y sirve de criadero de vida marina. Una zona urbana concentra viviendas, servicios, trabajo y movilidad. Una zona industrial puede producir bienes, pero tambiรฉn riesgos. Un vertedero maneja residuos, pero puede contaminar si estรก mal ubicado.
La planificaciรณn territorial debe asignar funciones de acuerdo con la naturaleza, la capacidad y los lรญmites de cada lugar. El error aparece cuando se le asigna al territorio una funciรณn contraria a lo que puede sostener.
Si una montaรฑa que produce agua recibe una concesiรณn minera, hay un conflicto de funciรณn.
Si una zona inundable recibe urbanizaciones, hay un conflicto de funciรณn.
Si un humedal se rellena para turismo, hay un conflicto de funciรณn.
Si una caรฑada se ocupa con viviendas, hay un conflicto de funciรณn.
Si un vertedero se instala sobre una zona de recarga, hay un conflicto de funciรณn.
Si una industria contaminante se coloca junto a comunidades vulnerables, hay un conflicto de funciรณn.
El territorio no protesta con discursos. Responde con inundaciones, sequรญas, deslizamientos, contaminaciรณn, pรฉrdida de suelos, enfermedades, calor, escasez de agua, conflictos sociales y empobrecimiento.
Por eso, ordenar el territorio no es frenar el desarrollo. Es evitar que el llamado desarrollo destruya las bases que hacen posible vivir.
๐ฃ๐๐ฅ๐ ๐ค๐จร ๐ฆ๐๐ฅ๐ฉ๐ ๐๐ ๐ข๐ฅ๐๐๐ก๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐ข ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐๐
El ordenamiento territorial sirve para proteger el agua, orientar el crecimiento urbano, reducir desastres, conservar suelos agrรญcolas, ubicar bien las infraestructuras, evitar conflictos entre actividades, proteger ecosistemas, mejorar la inversiรณn pรบblica, disminuir desigualdades y defender la vida cotidiana de la gente.
Sirve para que una familia no compre o construya en una zona que se inunda todos los aรฑos.
Sirve para que una comunidad no despierte un dรญa con un vertedero al lado.
Sirve para que una loma productora de agua no sea sacrificada por una actividad extractiva.
Sirve para que el Estado no haga una escuela, un hospital o una carretera en un lugar equivocado.
Sirve para que el turismo no destruya el paisaje, el agua y los ecosistemas que dice vender.
Sirve para que la agricultura no pierda sus mejores suelos frente a la especulaciรณn inmobiliaria.
Sirve para que las ciudades no crezcan como manchas de cemento sin drenaje, sin รกreas verdes, sin transporte, sin saneamiento y sin respeto por los cauces naturales.
Sirve para que el presupuesto pรบblico no se gaste solo donde hay mรกs presiรณn polรญtica, sino donde existen mayores necesidades, riesgos y brechas histรณricas.
En una sociedad desigual, el ordenamiento territorial tambiรฉn es una herramienta de justicia. Los pobres suelen vivir en las zonas mรกs expuestas: caรฑadas, laderas, rellenos, riberas, barrios sin drenaje, periferias sin servicios, รกreas contaminadas o territorios donde se ubican actividades que otros sectores rechazan. Una planificaciรณn justa debe impedir que la pobreza sea usada como licencia para poner en peligro a la gente.
๐ฃ๐ข๐ฅ ๐ค๐จร ๐๐ข๐ฆ ๐๐๐ง๐๐ฉ๐๐ฆ๐ง๐๐ฆ ๐๐ ๐๐๐๐ก๐ง๐๐๐๐ฆ ๐ฌ ๐ฆ๐ข๐๐๐๐๐๐ฆ ๐๐๐๐๐ก ๐๐ข๐ก๐ข๐๐๐ฅ ๐๐ฆ๐ง๐๐ฆ ๐๐๐ฅ๐ฅ๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐๐ฆ
Los activistas ambientales y sociales necesitan entender el ordenamiento territorial porque muchos conflictos no comienzan cuando entra una pala mecรกnica, cuando se tala un bosque o cuando se rellena un humedal. Comienzan antes, en un mapa, en una licencia, en una clasificaciรณn de suelo, en una concesiรณn, en un permiso, en una resoluciรณn, en una inversiรณn pรบblica mal concebida o en una consulta simulada.
๐ค๐จ๐๐๐ก ๐๐ข๐ก๐ข๐๐ ๐๐ฆ๐ง๐๐ฆ ๐๐๐ฅ๐ฅ๐๐ ๐๐๐ก๐ง๐๐ฆ ๐ฃ๐จ๐๐๐ ๐๐๐๐๐ฅ ๐ฃ๐ฅ๐๐๐จ๐ก๐ง๐๐ฆ ๐ฃ๐ฅ๐๐๐๐ฆ๐๐ฆ:
ยฟQuรฉ uso de suelo tiene este lugar?
ยฟEstรก dentro de una cuenca importante?
ยฟEs zona de recarga?
ยฟTiene riesgo de inundaciรณn?
ยฟEra humedal?
ยฟForma parte de un รกrea protegida o zona de amortiguamiento?
ยฟExiste evaluaciรณn ambiental estratรฉgica?
ยฟHubo consulta pรบblica real?
ยฟQuรฉ instituciรณn aprobรณ el permiso?
ยฟQuรฉ dice el plan municipal de ordenamiento territorial?
ยฟQuรฉ mapas se usaron?
ยฟQuรฉ informaciรณn se ocultรณ?
ยฟQuรฉ alternativas se evaluaron?
ยฟQuรฉ pasarรก con las aguas residuales, la basura, el drenaje y el trรกfico?
ยฟQuรฉ comunidad cargarรก con los impactos?
Estas preguntas cambian la calidad de la lucha social. Permiten pasar de la indignaciรณn general a la denuncia documentada. Permiten demostrar que un conflicto no es un capricho comunitario, sino una incompatibilidad territorial.
El activismo necesita poesรญa, indignaciรณn, movilizaciรณn y amor por la vida. Pero tambiรฉn necesita mapas, leyes, datos, expedientes, indicadores, fotografรญas, memoria comunitaria, informes tรฉcnicos y capacidad de lectura crรญtica.
๐๐๐ฆ ๐ง๐ฅ๐๐ ๐ฃ๐๐ฆ ๐๐๐ฆ๐๐จ๐ฅ๐ฆ๐๐ฉ๐๐ฆ ๐๐๐ ๐๐๐๐ฆ๐ข ๐๐๐ฆ๐๐ฅ๐ฅ๐ข๐๐๐ข
El ordenamiento territorial tambiรฉn sirve para desenmascarar trampas discursivas. Muchas veces los daรฑos se presentan con palabras bonitas: desarrollo, progreso, modernizaciรณn, inversiรณn, empleo, recuperaciรณn, puesta en valor, interรฉs nacional, vocaciรณn turรญstica, compensaciรณn, mitigaciรณn, sostenibilidad.
No todas esas palabras son falsas. El problema es cuando se usan para ocultar incompatibilidades territoriales.
Una trampa frecuente es decir: โeste proyecto traerรก empleosโ. La pregunta correcta es: ยฟempleos a cambio de quรฉ?, ยฟpor cuรกnto tiempo?, ยฟpara quiรฉnes?, ยฟcon quรฉ daรฑo al agua, al suelo, al paisaje, a la salud y a la seguridad de la poblaciรณn?
Otra trampa es decir: โla inversiรณn es legalโ. Pero legalidad no siempre equivale a legitimidad ambiental. Un permiso puede estar mal otorgado, basarse en informaciรณn incompleta, ignorar un humedal, minimizar riesgos, excluir comunidades o contradecir funciones superiores del territorio.
Tambiรฉn se dice: โsolo se afectarรก un รกrea pequeรฑaโ. Pero un รกrea pequeรฑa puede ser una zona de recarga, una ribera, un manglar, una cueva, un nacimiento de agua, un corredor biolรณgico o el punto crรญtico que mantiene funcionando un sistema mayor.
Otra frase peligrosa es: โel daรฑo serรก mitigadoโ. Hay daรฑos que no se mitigan de verdad. Un humedal rellenado no se reemplaza con jardinerรญa. Una cueva destruida no se compensa con un mural. Un acuรญfero contaminado no se recupera con una promesa. Una montaรฑa desmontada no vuelve a producir agua al ritmo de una nota de prensa.
Tambiรฉn se manipula con la palabra โvocaciรณnโ. Se dice que una zona tiene vocaciรณn turรญstica, minera, urbana o industrial. Pero la verdadera vocaciรณn del territorio no la define primero el mercado. La definen el agua, la pendiente, el suelo, el clima, la biodiversidad, el riesgo, la cultura y la vida de las comunidades.
Hay otra trampa: presentar la consulta pรบblica como participaciรณn real. Una reuniรณn convocada tarde, con informaciรณn incompleta, lenguaje tรฉcnico incomprensible y decisiones ya tomadas no es consulta. Es trรกmite. La participaciรณn verdadera ocurre antes de aprobar, antes de intervenir, antes de destruir.
๐จ๐ก๐ ๐ฅ๐๐๐๐ ๐ฆ๐๐ก๐๐๐๐๐ ๐ฃ๐๐ฅ๐ ๐๐ ๐ฃ๐ข๐๐๐๐๐ร๐ก
La poblaciรณn no necesita ser experta para entender la lรณgica bรกsica del ordenamiento territorial. Basta con una regla:
๐ฑ๐ผ๐ป๐ฑ๐ฒ ๐๐ฒ ๐ฝ๐ฟ๐ผ๐ฑ๐๐ฐ๐ฒ ๐ฎ๐ด๐๐ฎ, ๐ฒ๐น ๐ฎ๐ด๐๐ฎ ๐บ๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฎ;
๐ฑ๐ผ๐ป๐ฑ๐ฒ ๐ต๐ฎ๐ ๐ฟ๐ถ๐ฒ๐๐ด๐ผ, ๐น๐ฎ ๐๐ถ๐ฑ๐ฎ ๐บ๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฎ;
๐ฑ๐ผ๐ป๐ฑ๐ฒ ๐ต๐ฎ๐ ๐ต๐๐บ๐ฒ๐ฑ๐ฎ๐น, ๐น๐ฎ ๐ฎ๐บ๐ผ๐ฟ๐๐ถ๐ด๐๐ฎ๐ฐ๐ถรณ๐ป ๐บ๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฎ;
donde hay suelo agrรญcola estratรฉgico, la comida manda;
๐ฑ๐ผ๐ป๐ฑ๐ฒ ๐ต๐ฎ๐ รก๐ฟ๐ฒ๐ฎ ๐ฝ๐ฟ๐ผ๐๐ฒ๐ด๐ถ๐ฑ๐ฎ, ๐น๐ฎ ๐ฐ๐ผ๐ป๐๐ฒ๐ฟ๐๐ฎ๐ฐ๐ถรณ๐ป ๐บ๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฎ;
๐ฑ๐ผ๐ป๐ฑ๐ฒ ๐ต๐ฎ๐ ๐ฐ๐ถ๐๐ฑ๐ฎ๐ฑ, ๐ฒ๐น ๐๐ฎ๐ป๐ฒ๐ฎ๐บ๐ถ๐ฒ๐ป๐๐ผ ๐บ๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฎ;
donde hay comunidad, la dignidad manda.
Esa regla no resuelve todos los detalles tรฉcnicos, pero ayuda a ordenar el pensamiento. Cuando un proyecto contradice una funciรณn vital del territorio, debe ser revisado, corregido o rechazado.
๐๐ข๐ก๐๐๐จ๐ฆ๐ร๐ก: ๐๐ฃ๐ฅ๐๐ก๐๐๐ฅ ๐ ๐๐๐๐ฅ ๐๐ ๐ง๐๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ข๐ฅ๐๐ข
El ordenamiento territorial no es un lujo. Es una herramienta para defender el agua, la vivienda segura, la salud, la alimentaciรณn, el paisaje, la cultura, la movilidad, la inversiรณn pรบblica y la vida familiar.
Una comunidad que entiende el territorio puede defenderse mejor. Puede exigir mapas. Puede pedir estudios. Puede cuestionar permisos. Puede reclamar consulta. Puede identificar riesgos. Puede denunciar manipulaciones. Puede proponer alternativas. Puede vigilar que el desarrollo no se convierta en despojo.
El paรญs necesita que el ordenamiento territorial salga de los escritorios y entre en las escuelas, juntas de vecinos, asociaciones campesinas, universidades, iglesias, sindicatos, medios de comunicaciรณn, organizaciones ambientales y conversaciones familiares.
Porque al final, ordenar el territorio es decidir quรฉ tipo de vida queremos sostener.
Y si la gente no participa en esa decisiรณn, otros decidirรกn por ella: dรณnde vivirรก, quรฉ agua beberรก, quรฉ aire respirarรก, quรฉ riesgos cargarรก, quรฉ paisaje perderรก y quรฉ futuro heredarรกn sus hijos.

















